martes, 8 de mayo de 2007

las palabras

En algo no concordamos mi psicóloga y yo y es en el hecho de que ella debe hablar muy poco y yo debo de hablar mucho.... en fin ese es el hilo conductor de nuestra relación.
No les parece que siempre estamos hablando mucho, es algo inevitable, incomprensible y casi indeseable... es ese místico envolver de las palabras el que nos hace detestables, y lo digo porque realmente el hablar mucho es inpostergable, tanto es así que si no hablo, ahora escribo......
Muchas veces me he visto con el grave defecto de no querer entablar una conversacion, de hecho me pasa a diario, cuando voy por la calle, cuando tomo el subte, cuando estoy trabajando, es mas cuando estoy compartiendo.... es algo desastroso, no lo puedo evitar, mis deseos reprimidos de estancamiento en la relación social me empujan a no hablar.
Ciertamente trae sus ventajas, al no hablar no te hablan, te lo aseguro, pero lo simpático es cuando te hablan y tu los miras con esa mirada penetrante que te dice, HEY NO ME HABLES.
Para los desentendidos en la materia, hay quienes en el mundo preferimos el silencio, disertamos de aquellas personas que hacen de la palabra su medio de vida. Bendito sea el silencio, benditos los momentos incómodos en los que no se sabe que decir, benditas las frases incompletas, las miradas que sin palabras te dicen todo. benditos aquellos que con gestos te dan un mundo de conocimiento. Bendito sea el tacto, los olores los sentidos.... benditos los animales, que con olores y sonidos nos predican el amor....
Bendita sea la mañana.... que el café y la mirada sean el complemento perfecto para que no haya una conversacion.